Aristegui y Vivó en el gabinete.

Andrés Manuel López Obrador está decidido a cambiar las cosas, por lo menos está haciendo propuestas interesantes, veremos si se pueden implementar.

El pasado primero de julio, los ciudadanos votamos para que el viejo régimen sea transformado y se otorguen mayores libertades. Es lo que México necesita.

Uno de los sectores que le urge una transformación completa son los medios de comunicación.

En México se hace buen periodismo, pero la industria tiene candados que la detienen y muchas veces provoca que retroceda.

La principal arma que ha utilizado por décadas el sistema político es la figura de las concesiones, las cuales premian o castigan a los empresarios radiofónicos y televisivos.

La historia del periodismo mexicano tiene capítulos de atentados contra la libertad de expresión desde la Presidencia a los medios, el más significativo es quizá el de Julio Sherer a Excélsior, pero aunque algunos no logren la notoriedad del fundador de la Revista Proceso, la censura siempre ha estado disfrazada de favores al Presidente o a los políticos.

El más reciente fue la salida de Leonardo Curzio de su programa radiofónico matutino, cuando le fue solicitada la salida del aire de dos de sus principales comentaristas.

Andrés Manuel declaró en una entrevista al programa tabasqueño Telereportaje, que buscará que Carmen Aristegui y José Gutiérrez Vivó regresen a la radio.

“Voy a proponer un acuerdo de reconciliación para que estos dos grandes comunicadores puedan tener su espacio y puedan mantener sus programas, que se les reivindiquen y que nunca más se vuelva a censurar a un medio de comunicación”, comentó.

Es muy bueno que estos dos comunicadores regresen a su trabajo periodístico, un país democrático jamás debe de atentar con la libertad de expresión y contra periodistas.

Pero quienes deben de decidir si regresan o no a la radio es el auditorio, no un favor político ni una imposición desde la nueva presidencia.

López Obrador debe de poner como prioridad de su gobierno una transformación en la industria de los medios de comunicación, se deben de desaparecer las concesiones para permitir la libre empresa entre la radio y la televisión.

Eliminar las concesiones permitirá que los medios compitan por mejorar sus contenidos, por informar con más calidad y sobre todo, que el periodismo avance y no esté a expensas de favores políticos.

Quien debe de permitir el regreso de Aristegui y de Gutiérrez Vivó debe de ser la estación que los quiera contratar y audiencia, no un Presidente.