Sin justicia no hay paz.

Dos sucesos terribles han acontecido en los estados de Puebla e Hidalgo, donde se linchó y quemaron a presuntos secuestradores de infantes por parte de pobladores de las comunidades de Santa Ana Ahuehuepan, en Hidalgo y Vicente Boquerón, en Puebla.

Estos dos hechos son producto, según versiones, del hartazgo de los pobladores ante la impunidad en la que operan bandas de secuestradores en la región, que se han centrado en el robo de menores.

Los videos de las víctimas circulan en redes sociales como ejemplo de la forma en que se están castigando a los secuestradores, lo cierto es que las personas asesinadas no fueron juzgados ni se les acreditaron los delitos.

En ambos casos, las autoridades policiacas de esos dos estados han arribado al lugar de los hechos y solicitado a los pobladores que les entreguen a los presuntos delincuentes, sin embargo, se les negaron y procedieron a quemarlos vivos.

Ante tanta delincuencia e impunidad por parte del crimen, se están dando hechos de que la gente se hace justicia por propia mano, nada más peligroso para un país.

Urge que las autoridades actúen, que se persiga y castigue a los delincuentes y se detengan estos actos de respuesta por parte de las víctimas.