Doña Florinda.

Por Pedro Ferriz de Con

Como digo una cosa digo otra… así actuó la bancada de Morena en el Senado cuando primero negó la licencia a Manuel Velasco para que deje su escaño en esa Cámara y regrese al gobierno de Chiapas, y a las pocas horas votar a favor.

Como digo una cosa digo otra… así actuó la bancada de Morena en el Senado cuando primero negó la licencia a Manuel Velasco para que deje su escaño en esa Cámara y regrese al gobierno de Chiapas, y a las pocas horas votar a favor.

Durante cinco horas, la cúpula de Morena probó este día que sabe negociar al más alto nivel y puede cambiar sus votaciones mediante un buen acuerdo que obivamente no sabremos los mexicanos.

Al filo del medio día, el Senado de la República negó por votación económica la licencia solicitada por el senador del Partido Verde, Manuel Velasco para separarse de su cargo como legislador y regresarse a Chiapas a gobernar, al considerar que esta licencia significaba un traje a la medida de una persona que quiere ostentar dos cargos públicos.

Pero cinco horas después, y con un acuerdo entre las cúpulas de Morena y el PRI, el Senado otorgó la licencia por 82 votos a favor, 31 en contra y 4 abstenciones.

El caso del Gobernador-senador será emblemático del comienzo de la cuarta transformación de la República que busca Morena, ya que un mandatario local solicita licencia horas antes de tomar posesión como senador de la República y en las primeras sesiones del Congreso, vuelve a solicitar licencia para regresar al gobierno de Chiapas, al cual dejará el 7 de diciembre para regresar al Senado.

Historias de políticos que hacen de la ley lo que les conviene.