Perder la esperanza (Audio)

Por Alberto Garcia Sarubbi

Perder la esperanza.

Nuestra Constitución indica que deberán de pasar cinco meses para que el ganador de la elección Presidencial tomé posesión como mandatario. De julio a diciembre, el Presidente electo y el saliente deberán preparar la entrega del gobierno en un periodo que se denomina “transición”.

Perder la esperanza.

Nuestra Constitución indica que deberán de pasar cinco meses para que el ganador de la elección Presidencial tomé posesión como mandatario.

De julio a diciembre, el Presidente electo y el saliente deberán preparar la entrega del gobierno en un periodo que se denomina “transición”.

Sin embargo, la ley nunca contempló la urgencia que tenemos los mexicanos de cambiar de gobierno y sobre todo, nunca pensó que un pueblo estuviera tan esperanzando en transformar nuestro sistema político.

La mayoría quiere que Peña se vaya ya y algunos esperan que sea juzgado por todas las corruptelas cometidas en su sexenio, pero muchos más desean un cambio inmediato que les de los beneficios que Andrés Manuel López Obrador prometió en su campaña.

Pero mientras más pasa el tiempo, sectores de la sociedad han empezado a decepcionarse de lo que podría significar el primer gobierno de izquierda en México.

Al futuro régimen de MORENA ya se le empieza a notar que fue creado en un sistema que sabe negociar en lo oscurito, que sabe prometer lo que nunca va a cumplir y que tiene en su ADN al autoritarismo como brazo de ejecución.

Han pasado menos de dos meses y medio y el Presidente electo ya anunció que las fuerzas armadas no saldrán de las calles cuando prometió guárdalo en sus cuarteles, que seguirá el incremento en las gasolinas aunque esta vez se llamará actualización por la inflación, que no sabe tomar una decisión sobre el aeropuerto internacional de la ciudad de México y en días pasados, sus legisladores negociaron al peor estilo del PRI la legalización de un político para que ostente dos cargos de elección popular, Gobernador interino de Chiapas y a la vez senador con licencia.

Es más, a quienes les solicitó madurez y cambiar la historia del país junto a él, practicaron un trueque tan sucio que les permitió asegurar la mayoría absoluta en el Congreso y se aliaron con quien siempre señalaron como lo peor de la política: el partido verde.

El periodo de transición ha sido muy duro, hemos aprendido los mexicanos, en especial los 30 millones que votaron por un cambio, que la transformación no se dará por decreto ni mucho menos por aclamación.

Hemos aprendido en más de dos meses que los políticos, aunque se cambien de partido, seguirán siendo los mismos políticos.

A 80 días de que Andrés Manuel López Obrador tome posesión, ya queremos que la transición entre el gobierno de Enrique Peña Nieto y el de MORENA termine.

Ya no queremos que la transición se convierta en decepción. Que vengan ya las acciones de gobierno. Que ya no exista este lapso tan largo. Que haya una reforma electoral para que quién gané asuma la Presidencia en un corto plazo y que sus actos hablen más que sus palabras.