#AUDIOCOLUMNA: Y si dan las 3?… ¡Pues no comí!

Por Adriana Braniff

Un día duró la buena intención de recortar el gasto que representan las edecanes que sirven botanas y bebidas en la Cámara de Senadores. Aquí no aplicó el acuerdo de austeridad, con el pretexto de que si la sesión se alarga hacia la hora de la comida, los legisladores pueden dejar de poner atención en su trabajo. Ricardo Monreal, líder del grupo parlamentario de Morena, dijo que siempre sí regresa el privilegio.

No es que mezclemos peras con manzanas, pero aquí hay que meter a las edecanes y al avión presidencial dentro del mismo costal, y ese se llama congruencia entre la política de austeridad de la nueva legislatura y la del próximo gobierno federal. Si el futuro Presidente de México volará como cualquier hijo de vecino en línea comercial, “y si no llegó, pues no llegó”, sería lógico decirle al legislador que “si se alarga la sesión, pues no comió”.

Es justificable que en los llamados trabajos de cuello blanco, oficinas de altos ejecutivos y juntas corporativas, exista esta “amenity”. De la misma manera sería razonable que un Presidente volara en un avión presidencial. Sin embargo, si el próximo gobierno tendrá prácticas de extrema austeridad, si no se va a usar el costoso José María Morelos y Pavón, aunque salga más caro el caldo que las albóndigas, si el Presidente hará el sacrificio de quitarse los zapatos para pasar el punto de revisión de aduanas, pues bien valdría la pena pensar en poner una o dos máquinas de monedas expendedoras de café y galletas en la Cámara de Senadores.

A falta de pan… tortillas, para que los Senadores estén atentos al Pleno.